Una espiral de aprendizaje

"Una interesante y expansiva espiral de aprendizaje"

Carta del equipo de I+D+i: Jairo Gómez, Andrea López e Itsaso Ilzarbe

En los últimos años se ha “roto” la creencia de que el cerebro no es capaz de seguir aprendiendo a partir de una edad. Y de este hecho sacamos dos ideas: que podemos estar toda la vida adquiriendo conocimientos y que a veces, esos conocimientos hay que desmontarlos y volverlos a construir según indagamos y mejoramos nuestra capacidad de medir, analizar e interpretar. Y esta interesante y expansiva espiral de aprendizaje e innovación es a la que nos dedicamos en el área de I+D+i de NILSA.

López, Gómez e Ilzarbe venimos a trabajar con el propósito de hacer del sector del saneamiento del agua residual urbana un ámbito más eficiente, innovador y óptimo. Y para ello intentamos contestar a preguntas y retos como ¿Qué es lo que realmente sucede en esta etapa del proceso? ¿Cómo podemos aprovechar esta corriente de la línea de tratamiento? ¿Qué tendríamos que hacer para mejorar este punto, que nos llevaría a mejorar todo el conjunto? 

Dicho así suena todo muy abstracto, y desde luego que tenemos momentos más filosóficos o creativos, pero esto hay que aterrizarlo, plasmarlo en objetivos, tareas, ensayos y conclusiones. Por lo tanto, tenemos que saber hacer fuego de esa chispa del ¿Y si…? ¿Qué pasaría si…? De poco nos sirven las propuestas si luego no les damos forma y se quedan sólo en ideas como los propósitos de año nuevo. Y ojo, que no hablamos de acertar a la primera, o de tener e ideas y propuestas que ya sepamos que van a funcionar.

También tenemos que ser conscientes de que algunas de esas ideas no serán acertadas a la primera, o nos dirá qué camino no hay que seguir y, aun así, la mayoría de las veces habrá merecido la pena, porque saber por dónde no avanzar es un resultado igualmente válido al que hay que aprender a darle su espacio. Además, lidiar con la incertidumbre y con la frustración o tensión que a veces se genera a lo largo de proyectos y procesos resulta enriquecedor, si se mira desde el punto de vista de cualidades que es necesario adquirir para surfear en el trabajo y la vida.

Vayamos al grano y a ejemplos concretos de cómo abordamos alguno de los restos a los que se enfrenta el sector. Cojamos dos senderos que se juntan en un camino en determinado punto. Por un lado, sabemos que hay determinados elementos como nitrógeno, fósforo y potasio, que son imprescindibles para el cultivo de las plantas. Por otro lado, en el contexto de la depuración de aguas urbanas, hay elementos cuya concentración se limita y controla a la salida de planta porque si llegan al río pueden generar problemas en el medio acuático, con una proliferación de algas que consuma el oxígeno presente y ponga en riesgo el equilibrio de los ecosistemas. Pues bien, parece bastante interesante que esos caminos se unan en un punto en el que plantearse alternativas, tecnologías y tratamientos que nos ayuden a recuperar esos nutrientes en corrientes concentradas del proceso de depuración.

Y aquí es donde empieza a abrirse un amplio abanico de posibilidades que hay que estudiar y corroborar si resulta una solución viable para nuestro caso concreto. Y esto es importante resaltarlo y tenerlo en cuenta desde el principio, porque no hay una única opción para todos, no funciona todo en todas partes y es imprescindible saber adaptar las soluciones tecnológicas a nuestras necesidades. Nuevamente, saber aterrizar las ideas y propuestas en algo útil y práctico y enfocado en mejorar. En esta línea, hemos trabajado Ilzarbe y López, en proyectos nacionales y de carácter más interno, para determinar en qué condiciones de operación era más eficiente recuperar el nitrógeno y fósforo en varias corrientes de nuestros tratamientos de depuración. ¿Queréis un adelanto o resumen de lo que hemos averiguado estos años? Que a veces algo tan sencillo como pequeños ajustes de pH o cambios en corrientes internas del proceso marcan la diferencia en el proceso global. ¿Y qué hemos necesitado para llegar a esa conclusión? Mucho tiempo, muchos ensayos y muchos datos (no todos dignos de sacarles brillo, pero todos igualmente válidos para decirnos por dónde sí y por dónde no).

Pongamos otro ejemplo de esos retos que nos tienen atrapados en el área de I+D+i: si nos vamos a la prensa y buscamos noticias sobre el agua, además de la sequía, topamos con la presencia de contaminantes emergentes en el ciclo urbano del agua. Por un lado es evidente que es una consecuencia de nuestro estilo de vida, ya que todo aquello que consumimos tiene su impacto en el agua que sale de nuestros hogares, pero ello no quita para que debamos intentar hacer algo al respecto. Y ahí es donde se abre la línea de trabajo para identificar, determinar y eliminar compuestos como medicamentos y organismos patógenos. 
 
Las tecnologías más ampliamente empleadas son las denominadas de tratamiento de oxidación avanzada, que incluye un sinfín de reactivos, reacciones y reactores. La principal labor de Gómez e Ilzarbe en este campo ha sido separar el grano de la paja y encontrar aquellas herramientas que son de utilidad para nuestras particularidades de depuración. Este trabajo se ha enmarcado en un proyecto europeo del que se han obtenido resultados tan interesantes que han permitido obtener otro proyecto de continuidad con un consorcio más consolidado y dando nuevas oportunidades a seguir aprendiendo, avanzando y mejorando la calidad de los efluentes de depuradora.
 
Otro de los aprendizajes ha sido darnos cuenta de que, como entidad pública que se dedica a un recurso que es universal, tenemos que dar lugar a la difusión, no sólo técnica sino divulgativa, a todo lo que hacemos. Porque hay un papel imprescindible cada una de nuestras casas, con cada uno de los gestos y acciones diarias. Y puede que hasta ahora no supiéramos dónde está la depuradora de nuestra localidad, o que no fuéramos conscientes del impacto que puede tener una toallita en el inodoro, pero estamos en la era de la información y el conocimiento al alcance de todos y ya no vale cerrar los ojos y hacer oídos sordos a algo que nos compete a la ciudadanía en conjunto. Nuestra iniciativa en este sentido ha sido la elaboración de las Gotas de I+D+i, un espacio para dar a conocer los trabajos que hacemos en el área y con el que deseamos que cada vez haya más personas conocedoras de cuáles son las cuestiones y problemas que podemos solventar y afrontar entre todos.
 
Por último, queremos destacar algo a priori intangible pero que tiñe todo aquello que tocamos: entusiasmo y alegría. Nos gusta mucho nuestro trabajo, nos gusta mucho el equipo que hemos formado y hemos creado una red interna y externa a través de la cual circula la pasión y la energía que sostiene la I+D+i del sector y que nos impulsará a seguir hacia adelante. No olvidemos que la responsabilidad y compromiso es con el agua, un recurso imprescindible para la vida y que dedicar nuestro tiempo, esfuerzo y energía es un honor y algo por lo que merece la pena madrugar.

Nilsa